En términos generales, una reclamación por “resbalón y caída” se encuentra dentro de la amplia categoría de casos de “responsabilidad por condiciones de la propiedad”, en los cuales el propietario puede ser considerado financieramente responsable por las lesiones que ocurran en su propiedad. El término “accidente por resbalón y caída” se utiliza en el derecho de lesiones personales para describir un grupo de casos en los que una persona resbala, tropieza o cae en la propiedad de otra persona.

Tipos de responsabilidad en casos de resbalones y caídas
Existen tres tipos comunes de casos de resbalones y caídas en los que los tribunales con frecuencia determinan que el propietario es legalmente responsable por las lesiones ocurridas en su propiedad.
01
En primer lugar, los tribunales no dudan en considerar responsable al propietario cuando este creó la condición peligrosa que causó el accidente de resbalón y caída.
02
En segundo lugar, aunque el propietario no haya creado la condición peligrosa, aún puede ser considerado responsable si tenía conocimiento de dicha condición y negligentemente no la reparó.
03
Por último, un propietario puede ser considerado responsable por la lesión, aun cuando no tuviera conocimiento de la condición peligrosa, si en el ejercicio del cuidado razonable debió haberla descubierto y reparado antes del incidente que causó la lesión.

Causas más comunes de resbalones y caídas
Las condiciones peligrosas u ocultas son las causas más comunes de las lesiones por resbalones y caídas. Entre las más frecuentes se encuentran escaleras defectuosas, superficies irregulares, alfombras en mal estado, pisos mojados, baches, iluminación insuficiente y concreto agrietado, entre otras condiciones peligrosas que pueden provocar este tipo de accidentes.
Responsabilidades del propietario de esta propiedad en Florida
Por un lado, los tribunales de Florida reconocen que los propietarios son responsables de mantener su propiedad en condiciones razonablemente seguras, especialmente para los visitantes conocidos e invitados, como los clientes que ingresan a una tienda con el propósito de adquirir productos o servicios. Por otro lado, en ocasiones las personas simplemente se caen, y ninguna precaución razonable por parte del propietario habría podido prevenir el accidente.

